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Autoclub Mutua y la seguridad

SISTEMAS ADAS

Seguro que ha oído hablar de los sistemas de seguridad ADAS, obligatorios dentro de poco en todos los coches, pero ¿sabe para qué sirven? Se lo contamos.


 

El pleno del Parlamento europeo aprobó definitivamente la reforma por la cual los coches nuevos irán mucho mejor equipados en materia de seguridad en un futuro muy cercano. Será a partir de mayo de 2022 cuando los fabricantes deberán instalar, de forma obligatoria, diferentes sistemas de seguridad.

A saber, los coches nuevos pasarán a incorporar un sistema de alerta de somnolencia y distracción del conductor, el sistema de frenada de emergencia avanzado, de cambio involuntario de carril, cinturones de seguridad mejorados, cámara y sensores para la marcha atrás, asistente de velocidad inteligente (alerta al conductor de que excede los límites de velocidad, adecuándola de forma automática a los límites) y cajas negras que registren los datos del vehículo en caso de producirse un accidente.

Para camiones y autobuses, se prevén medidas para mejorar la visión directa de los conductores y la eliminación de los ángulos muertos, así como la ampliación de la zona de impacto en la cabeza para los turismos y furgonetas. Todavía no serán obligatorios a partir de mayo de 2022, pero sí más adelante.

Las siglas ADAS identifican a los denominados Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción. Entre ellos se encuentran:

  • Frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas: El sistema llega a detectar peatones y ciclistas y activa los frenos de forma automática ante un posible atropello.
  • Control de crucero adaptativo: Nuestro vehículo mantiene de forma automática la distancia con el que le precede, frenando o recuperando velocidad, pero es importante seguir prestando atención a todas las funciones.
  • Frenado autónomo de emergencia: Si el coche que va por delante realiza un frenazo brusco o vamos distraídos y hay un vehículo parado, el sistema activa inmediatamente los frenos ante un riesgo de colisión.
  • Mantenimiento de carril: Pensado para actuar ante una distracción o un posible caso de somnolencia, el sistema lee las líneas de la carretera y actúa sobre la dirección para devolver el coche al carril. De todos modos, con cansancio lo mejor es parar.
  • Avisador de ángulo muerto: Una señal nos avisa sobre un vehículo que nos rebasa y tal vez no veamos por los retrovisores.
  • Alerta de tráfico cruzado: Al salir marcha atrás cuando estamos estacionados, el sistema nos avisa si llega algún coche para evitar un choque.
  • Sensor de aparcamiento: El sistema nos avisa con señales acústicas cuando nos acercamos a cualquier obstáculo, que se intensifican según se reduce la distancia.

Cómo funcionan

Los dispositivos ADAS necesitan “ojos” (sensores) que vean todo lo que sucede alrededor del coche y recojan esa información, para luego actuar en consecuencia.

Solo la combinación de la información aportada por todos ellos -denominada fusión de sensores- por parte del «cerebro» del automóvil, produce un reconocimiento fiable del entorno. Los sensores de ultrasonido y radares repartidos por distintos puntos del vehículo se combinan con cámaras y sensores de vídeo, destacando el conjunto de estos equipos que habitualmente va instalado en la parte alta y zona central del parabrisas, pero también hay cámaras en los retrovisores o en la parte trasera.

Los sistemas de seguridad ADAS funcionan con la combinación de cámaras y sensores que se adaptan a diferentes tareas, reconocen colores y tienen un amplio rango de 50 a 500 metros, y de hasta 180 grados. Sin embargo, ofrecen problemas de visión en condiciones climatológicas adversas o cuando están sucias.

  • Sensores de vídeo. Los más modernos son “estéreo”. Tienen un rango de medición 3D de más de 50 metros. Estas cámaras registran objetos, determinan su distancia y reconocen espacios vacíos, gracias a diferentes algoritmos y el uso de la inteligencia artificial (IA). Así, son capaces de ofrecer un reconocimiento fiable de peatones, animales y objetos; y de leer letras y números en las señales de tráfico.
  • Radares. El radar sirve para localizar objetos estáticos y en movimiento. Tiene un alcance de 250 metros y un rango de 360 grados. Los radares son fiables, ya que no les influyen las inclemencias meteorológicas. Además, mide todos los valores relevantes en uno (ángulo, distancia, velocidad, parámetros del material), sin necesidad de cálculos. Por contra, no reconoce colores y ofrece un reconocimiento limitado de las formas. Suele estar instalado tras la parrilla delantera del vehículo.
  • Sensores ultrasonidos. Muy fiables para reconocer el entorno más cercano (de hasta seis metros) y a baja velocidad. Funcionan enviando impulsos ultrasónicos que rebotan en los obstáculos y cuyos ecos son analizados para obtener información. Se emplean, sobre todo, para los asistentes de aparcamiento y van instalados en los paragolpes.

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