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PRUEBA SEAT ATECA

Seat está “jubilando” al motor 1.4 TSI, sustituyéndolo por uno más moderno, el 1.5 TSI. Lo está sustituyendo -o estrenándolo- en buena parte de su gama. León y Tarraco ya cuentan con él, incluso en el compacto en versión adaptada para gas natural; y ahora le toca el turno al SUV más veterano de la familia, el Ateca.

Todos arrancan con la versión de 150 CV, la más potente de las dos existentes -y que se sitúa así en el abanico de potencia más demandado por parte de quienes eligen, independientemente de gasolina o Diesel, un SUV compacto, el segmento también preferido por mayor número de clientes junto a los utilitarios-, lo que deja, por el momento, en la recámara la versión de 130 CV. Las diferencias técnicas fundamentales entre ellas están en que la menos potente trabaja en ciclo Miller y tiene un turbo fijo, y la de 150 CV cuenta con un turbo de geometría variable, aún hoy toda una rareza en el mundo de la gasolina, y tiene un sistema de desconexión de cilindros.

El sistema ACT, como se denomina el sistema de desconexión de cilindros, hace que, si se dan condiciones como un régimen de giro moderado -situado entre 1.250 y 4.000 rpm-, una velocidad inferior a 130 km/h y, sobre todo, una suave presión sobre el acelerador, los dos cilindros centrales de este motor se desactiven para disminuir el consumo de carburante. Actúa, como en el 1.4 TSI reemplazado, gracias a una culata especial donde las levas pueden o no empujar las válvulas y así, interrumpen la «respiración» del cilindro simultáneamente a la de la inyección. Según Seat, el ACT ahorra hasta 0,5 litros cada 100 km. De forma paralela, esta versión del Ateca está dotada de filtro de partículas en su línea de escape y está preparado para cumplir con futuras normas anticontaminantes.

En nuestro recorrido no encontramos muchas situaciones en las que actuase permanentemente, pero sí breves lapsos de desconexión. Quedan señalados en la instrumentación con un «modo dos cilindros» y la aparición de un pequeño icono «eco». No percibimos, sin embargo, cambio de sonido o vibración del motor que, por lo demás, se siente suave, de respuesta rápida al acelerador y muy elástico, toda vez que a bajas vueltas ya es capaz de empujar con decisión al Seat Ateca y mantiene esa impresión hasta la zona roja del cuentavueltas, que arranca en las 6.000 rpm y aún se le puede estirar un poco ya en ella.

Este motor 1.5 TSI del Seat Ateca puede combinarse con cuatro niveles de equipamiento, más el paquete Edition; también con tracción delantera -con cambio manual o DSG 7- o total 4Drive -sólo con el automático- y, aunque la tarifa arranca de los 27.020 euros, con promociones y entregando un usado puede salir por 23.109.

El 1.5 TSI en versión de 150 CV se puede configurar con la caja de cambios de seis velocidades de manejo suave y rápido. También con la de cambios automática de doble embrague DSG 7, la transmisión exclusiva de las versiones con tracción total 4Drive.

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