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ECO DE SEGUNDA MANO

La persecución a los vehículos de combustión lleva cada vez a más conductores a plantearse la compra de un «eco-friendly». Hoy en día ya no es necesario hacer un gran desembolso para beneficiarse de emisiones más bajas, pues hay interesantes ofertas en el mercado, sin embargo, desde la implantación de las etiquetas de la DGT los vehículos ECO de ocasión se han ganado a pulso un importante hueco en el sector del usado. Las opciones son tan abundantes como variadas en modelos y precios. Exploramos el mercado de usados bi-fuel con gas licuado de petróleo (GLP) o gas natural (GNC), así como de híbridos eléctricos (y «mild hybrid») para comprobar en qué márgenes de precio se mueven. Pero no se olvide de los factores técnicos a tener en cuenta para que salga bien su elección.

Entre los híbridos eléctricos que más se ofertan actualmente en el mercado de segunda mano se encuentran los de las marcas con más trayectoria en este tipo de motores: Toyota y Lexus. En concreto, el Toyota Yaris (lo puede encontrar en torno a 9.000 euros) y el Toyota Prius (desde 6.000 para los más antiguos de 2008, hasta los 26.000 del año 2018); y, por otro lado, el Lexus RX 400h (sobre 12.000 euros, por ser modelos antiguos de 2009) y el CT 200h (que si hablamos de 2012 nos movemos en los 13.000 euros y cinco años más nos lleva a los 24.000 euros). Esto en lo que respecta a los híbridos de gasolina, porque los diésel híbridos son rara avis y apenas hay unidades en el mercado de ocasión, con algún Mercedes (por unos 25.000 euros del año 2013) o el Peugeot 508 RXH Full Hybrid (14.000 euros también de 2013).

En el caso de los vehículos propulsados por gas, la oferta de los vehículos GLP o Auto gas (Gas Licuado del Petróleo, mezcla de butano y propano) es mayor. Fiat se lleva el gato al agua con sus modelos Fiat 500 (en torno a los 12.000 euros de 2018), el 500L (unos 12.000 euros del año 2014 y 16.000 euros del 2018) y el Fiat Tipo (lo puede encontrar por poco más de 13.000 euros del año pasado). Opel le sigue de cerca, especialmente en modelos como el Corsa (unos 5.000 euros de 2013 y el doble para los del año pasado), y también encontramos algunos Opel Adam (las últimas hornadas de 2017 y 2018 se encuentran a un precio de 9.500 y 13.000 euros respectivamente) y Mokka X (la mayoría de 2018 que giran en torno a los 18.500 euros).

Con respecto al GNC (Gas Natural Comprimido, fundamentalmente metano), el Grupo Volkswagen Audi, Volkswagen, Skoda y Seat— es el que más ha apostado por este tipo de combustible, mientras que Fiat también ha contado con ofertas puntuales. Así, puede encontrar un Fiat 500L (por unos 13.000 euros de 2014) o de la gama Seat los Mii (7.000 euros de 2014, aunque por 2.000 euros más se lleva uno de este mismo año) y León (por 8.000 euros de 2016). También aparece algún Volkswagen Passat, pero con algunos añitos (10.000 euros para uno de 2012).

Además de los aspectos que debemos comprobar cuando se adquiere un automóvil tradicional de segunda mano (motor, carrocería y suspensión), existen unos puntos concretos que hay que tener en cuenta en los híbridos eléctricos y de gas.

Híbridos eléctricos

  • El sistema híbrido. La mayoría de las marcas aseguran el correcto funcionamiento del sistema híbrido (módulo de control de la batería, inversor con conversor y la transmisión híbrida) hasta el quinto año. Otros lo hacen por kilómetros, entre 100.000 y 160.000. Tenga esto en cuenta a la hora de adquirir su coche, mejor si aún tiene una garantía que le respalde.
  • Batería. Es un componente caro de reponer, entre 3.000 y 8.000 euros cuesta reemplazarlas. Por eso hay que fijar los ojos en la garantía del fabricante. La mayoría oscilan entre 8 y 10 años y suelen estar garantizadas por 240.000 kilómetros, una media bastante razonable para la vida útil de un vehículo. Incluso pasados estos límites, las hay que conservan el 80 por ciento de su capacidad.
  • Frenos. Es el mejor indicador que le dirá cómo se ha conducido un coche híbrido. Al contar con frenado regenerativo, la sustitución del freno no es tan necesaria como en los vehículos de combustión tradicional. Por ello, es vital pedir el libro de revisiones. Si incluye reparaciones frecuentes del freno, es que ha sido sometido a altas velocidades por su anterior propietario y pueden aflorar problemas.

Coches GNC (gas natural comprimido) y GLP (gas licuado de petróleo)

  • Tanques de gas. Son la parte más delicada de un bi-fuel al estar sometidos a altas presiones. Por ello hay que comprobar que tiene al día la revisión que hay que realizar cada cuatro años por normativa (regulación europea ECE R 110), tanto de los tanques como de las conducciones de gas, que certifica ausencia de fugas y correcto funcionamiento de las válvulas de seguridad. También hay que tener en cuenta que, aunque son muy resistentes, la vida útil máxima es de 20 años, según esa normativa.
  • ¿Original o adaptado? Siempre mejor original. Es cierto que las adaptaciones tienen que estar totalmente certificadas, pero los que salen de fábrica suelen ofrecer mayor confianza, con componentes probados por el fabricante del modelo. La ficha técnica le sacará de dudas de cuál es su origen.

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